Categoría: Deportes

  • Aguirre exige partido casi perfecto ante Ecuador

    Aguirre exige partido casi perfecto ante Ecuador

    Javier Aguirre habló antes del partido entre México y Ecuador con un mensaje claro: la Selección Mexicana necesitará una actuación casi perfecta para seguir con vida en el Mundial 2026.

    El técnico nacional reconoció que el duelo de dieciseisavos de final representa una prueba de máxima exigencia para un equipo que llega con impulso, pero también con la presión histórica de las rondas de eliminación directa.

    Aguirre no escondió el peso del pasado. Sus experiencias en los Mundiales de 2002 y 2010 aparecen como antecedentes inevitables cada vez que México vuelve a una instancia de matar o morir.

    Sin embargo, el entrenador se mostró más sereno que en etapas anteriores. El “Vasco” habló como un técnico que entiende que, en estos partidos, cada decisión puede cambiar el rumbo de una generación.

    El seleccionador mexicano también destacó la evolución del futbolista nacional. A diferencia de ciclos anteriores, hoy observa un grupo con mayor experiencia internacional y menos temor al escenario mundialista.

    En su análisis del rival, Aguirre fue prudente. Consideró a Ecuador un equipo intenso, valiente, dinámico y capaz de presionar alto, especialmente bajo la dirección de Sebastián Beccacece.

    El antecedente de la victoria ecuatoriana ante Alemania reforzó el mensaje de alerta. Para el cuerpo técnico mexicano, Ecuador ya no puede leerse como una selección menor ni como un rival de trámite.

    México llega con una afición encendida, un grupo unido y una mezcla de jóvenes y veteranos que se siente preparada para competir. Pero Aguirre dejó claro que el entusiasmo no sustituye la precisión.

  • Brasil remonta a Japón y avanza en el Mundial

    Brasil remonta a Japón y avanza en el Mundial

    Brasil avanzó a los octavos de final del Mundial de la FIFA 2026 después de vencer 2-1 a Japón en un partido más sufrido de lo esperado, disputado este 29 de junio en el NRG Stadium de Houston, Texas.

    La Canarinha llegó al encuentro como favorita por historia, plantilla y jerarquía, pero tuvo que remontar un marcador adverso ante una selección japonesa que compitió con orden, velocidad y mucha disciplina táctica.

    Japón sorprendió al minuto 29, cuando Kaishu Sano aprovechó una pérdida brasileña en la salida, avanzó con potencia y definió con un disparo raso al segundo palo para poner el 0-1.

    El gol encendió las alarmas en Brasil. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti tuvo posesión, pero durante buena parte del primer tiempo careció de profundidad y encontró pocos caminos frente al bloque japonés.

    Vinícius Júnior fue uno de los jugadores más vigilados por la defensa asiática. Japón cerró espacios, redujo las opciones de desborde y obligó a Brasil a buscar soluciones lejos del área.

    Matheus Cunha tuvo una de las oportunidades más claras de la Canarinha antes del descanso, pero el portero Zion Suzuki respondió con una intervención que mantuvo la ventaja japonesa.

    Al medio tiempo, Brasil se fue al vestidor con dudas. La derrota parcial pesaba no sólo por el marcador, sino por la sensación de que Japón había entendido mejor el partido en los primeros 45 minutos.

    La reacción brasileña llegó en el complemento. Ancelotti movió el banco, modificó el plan ofensivo y su equipo empezó a cargar con mayor fuerza sobre el área japonesa.

    El empate apareció al minuto 56. Casemiro, que había sufrido en el primer tiempo, se levantó en el área y conectó de cabeza un centro de Gabriel Magalhães para vencer a Suzuki y poner el 1-1.

    Con el empate, Brasil tomó el control emocional del partido. Japón resistió con entrega, pero cada vez le costó más salir con pelota dominada y sostener la presión brasileña.

    El encuentro parecía condenado al alargue, hasta que en el minuto 90+5 llegó la jugada definitiva. Ao Tanaka perdió el balón en la salida, Brasil aceleró la combinación y Bruno Guimarães asistió a Gabriel Martinelli.

    Martinelli definió con un disparo ajustado al segundo palo y desató el grito brasileño en Houston. El 2-1 selló una clasificación agónica para una selección que no brilló, pero mostró capacidad de reacción.

    Japón quedó eliminado después de un partido digno, en el que volvió a confirmar que puede competir de frente ante potencias mundiales. Brasil, en cambio, sigue vivo y enfrentará en octavos al ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega.